Grupo "Mercedes de Jesús"
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala
Sus restos descansan en la ciudad de Riobamba, en la misma casa donde fundó la Congregación de las Marianitas.
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala. (1870)
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala. (1870)
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala. (foto: Enciclopedia del Ecuador. Efrén Avilés Pino)
La congregación estaría dedicada a la educación de las jóvenes y adultas y a la recuperación de las mujeres marginadas, pero después de unos años de expansión, los directores espirituales señalaron nuevas ocupaciones a las religiosas, que las apartaban de su fin específico fundacional, lo cual llevó a sor Mercedes a dimitir de su cargo de superiora general. A partir de entonces, como ocurrió con otras fundadoras, se vio apartada de la dirección de su obra y dedicada a la formación de las religiosas y a trabajos más humildes como el de portera que asumió con la sencillez de las almas grandes.
El 14 de abril de 1873 fundó en Riobamba el Instituto "Santa Mariana de Jesús", con la finalidad de acoger a las niñas huérfanas pobres, para educarlas y preservarlas del mal.
Llena de virtudes y méritos, murió el 12 de Junio de 1883. El 1 de febrero de 1985, S.S. Juan Pablo II, en la ciudad de Guayaquil, la proclamó oficialmente Beata.
1828-1883
Esta en los Altares desde 1985 que fue Beatificada.
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala
Beata Mercedes de Jesús Molina (1828-1893)

Nacida en Guayaquil, Ecuador, quedó huérfana muy joven, y se fue a vivir a la residencia de huérfanas de donde fue nombrada directora. Acompañó, junto con otras dos jóvenes al padre Bovo, a la misión con los jíbaros de los Andes, pero tuvo que abandonar el trabajo debido a las guerras tribales y la epidemia de viruela.

En Cuenca prosiguió su labor educativa y asistencial con niñas y mujeres así como asistencia domiciliaria a moribundos. Fundadora de las Hermanas de Santa Mariana de Jesús, bajo la advocación de la primera Santa Ecuatoriana:

Santa Mariana de Jesús Paredes y Flores
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La Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala nació en Baba, Provincia de Los Ríos, entonces Departamento de Guayaquil, en el año 1828.
Murió 12 de Junio, 1883.
Mercedes de Jesús Molina Y Ayala.- Nació en Baba, población perteneciente en esa época a la provincia de Guayaquil (hoy provincia de Los Ríos), el 24 de septiembre de 1828, hija de don Miguel Molina y Arbeláez y de doña Rosa Ayala y Aguilar.

Dos años más tarde murió su padre, por lo que con su madre se trasladó a vivir a Guayaquil, donde ingresó a estudiar en una de las escuela de la ciudad. Por esa época su madre le enseñó a rezar y a conocer la doctrina cristiana.

A los quince años de edad sufrió el gran dolor de perder a su madre; era entonces una bella jovencita que atraía poderosamente a muchos gentiles galanes que rondaban su casa con pretensiones amorosas, pero en 1849, cuando acababa de cumplir veintiún años, renunció a un brillante matrimonio, y al frente de un asilo de huérfanos se dedicó a la acción social y evangélica. Entonces repartió todos los bienes que había heredado de sus padres -destinándolos a obras para los pobres-, y colaboró con la incipiente Junta de Beneficencia de Guayaquil.
Mercedes se entregó por entero a Dios y emitió votos de virginidad perpetua tomando el camino del sacrificio, la bondad, la oración y la meditación. Sucedió entonces que estando en oración contemplativa, siguiendo los pasos de Mariana de Jesús a quien imitaba en su amor a Dios, éste le manifestó, a través de un rosal florido, que fundaría un colegio religioso.

En 1862 comenzó a levitar cuando oraba, perdía los sentidos y entraba en éxtasis después de comulgar. Al año siguiente su fama de beata se extendió por toda la ciudad ocasionando los más variados comentarios. Fue justamente por esa época cuando conoció a Narcisa de Jesús Martillo Morán, con quien compartió su casa por largo tiempo para ayudarse mutuamente en el camino de la cruz, y practicar juntas la virtud, la oración y la penitencia.
En 1870 viajó al oriente con el propósito de evangelizar a los jíbaros, y tres años más tarde, luego de cumplir con su labor cristiana a costa de muchos sufrimientos, el Señor la condujo a la ciudad de Riobamba donde el 14 de abril de 1873 vio cristalizado su deseo de fundar un instituto religioso, al que puso bajo el patrocinio de la santa quiteña Mariana de Jesús.

Posteriormente continuó llevando una vida ejemplar, de amor al prójimo y de sacrificio hasta el heroísmo, y debido al ayuno y la penitencia su cuerpo se fue debilitando poco a poco hasta que la muerte la sorprendió, en olor a santidad, el 12 de junio de 1883.

El 8 de febrero de 1946, Su Santidad el Papa Pío XII decretó la introducción de la causa de su beatificación, y el 27 de noviembre de 1981, el Papa Juan Pablo II expidió el Decreto sobre las Virtudes Heroicas y le dio el título de Venerable. Cuatro años más tarde, el 1 de febrero de 1985, «La Rosa del Guayas» fue beatificada durante la visita pastoral que el Santo Padre realizó a la ciudad de Guayaquil.

Sus restos descansan en la ciudad de Riobamba, en la misma casa donde fundó la Congregación de las Marianitas.
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Genealogía de Mercedes de Jesús
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala. (1870)
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala
Eterno Padre, te alabamos como a creador.
Y te suplicamos por mediación de la Beata Mercedes de Jesús, nos concedas vivir cristianamente y obtener la vida eterna.

(Padrenuestro)
Señor Jesucristo, Hijo del Padre, mediador supremo de los hombres ante Dios! Te aclamamos como a nuestro Redentor y te pedimos, por medio de tu fiel servidora la Beata Mercedes, que nos concedas vivir de acuerdo a nuestro bautismo para disfrutar de los dones adquiridos con tu Pasión, Muerte y Resurección.
(Padrenuestro)
Divino Santo Espíritu, te reconocemos como a nuestro Santificador. Y te rogamos con la Beata Mercedes de Jesús, nos concedas vivir siempre en tu Gracia y amor para obtener, como ella, la perfección cristiana.
(Padrenuestro)
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala
La “Rosa del Guayas” como cariñosamente se le conoce destaca no solo por sus dotes espirituales y religiosos sino porque no se queda con ellos sino que los participa a través de su vida fuertemente activa y profundamente contemplativa; los institucionaliza al cumplir su misión de fundadora, de una Familia Religiosa en la Iglesia de Ecuador: las Hermanas Marianitas; y, el lema de su legado Carismático es: SER AMOR MISERICORDIOSO DONDE HAY DOLOR HUMANO”

Mercedes Molina de Ayala, nace en Baba, el 20 de Febrero de 1828, para entonces Departamento de Guayaquil, es la cuarta hija del hogar de Don Miguel Molina y Arbeláez y de la Sra. Rosa de Ayala y Olvera, familia adinerada, propietaria de grandes extensiones de terreno con plantaciones de cacao y frutos tropicales, leáse “Hacienda Guayabo”. Recibe las aguas Bautismales en la ciudad de Pueblo Viejo, el 5 de marzo del mismo año de su nacimiento y su Primera Comunión como su Confirmación la recibe de manos de Mons. Francisco Javier de Garaicoa, un 19 de Mayo de 1839.
Su respetable madre luego de quedar viuda mientras Mercedes tenía tan solo dos añitos, se consagra totalmente al cuidado de sus hijos, les enseña a ser firmes en sus buenos propósitos, la praxis de la justicia y la solidaridad, a que siempre en sus labios habite la verdad, “Merceditas, niña de nada común belleza, de un hogar respaldado por apreciable fortuna, era modelo de singulares Virtudes”.
Cerca de cumplir 13 años, era entonces una bella jovencita que atraía poderosamente a muchos gentiles galanes que rondaban su casa con pretensiones amorosas, pero penosa coincidencia, tambien muere Doña Rosa, año 1841. Mercedes pierde a su Madre, es indecible el dolor amargado y profundo que entonces agobia su tierno corazón. Quedaba huérfana de Padre y Madre, en compañía de sus hermanos, María Y Miguel Molina de Ayala. Entonces en 1849, cuando acababa de cumplir veintiún años, renuncia a un brillante matrimonio, y al frente de un asilo de huérfanos se dedica a la acción social y evangélica. Entonces reparte todos los bienes que había heredado de sus padres, quienes provenían de una familia con suficiente dinero como para heredarle no solo éste sino una invaluable educación no solo intectual pero artística.

La Beata Mercedes de Jesús Molina, es la Fundadora del Primer Instituto Religioso en la Iglesia de Ecuador, el Instituto de “Hermanas de Mariana de Jesús”, nombre de su elección por haber asumido desde su juventud, la espiritualidad de la Santa ecuatoriana. La Fundación se realiza en la ciudad de Riobamba el 14 de abril de 1873. Mercedes de Jesús Molina es pionera en la educación de la mujer pues a inicios del siglo XX las escuelas destinadas a la educación de la mujer eran casi desconocidas, la educación era privilegio de los varones y de las clases adineradas, se pagaban maestros e institutrices que les enseñaban a domicilio. En definitiva, es la mujer genial que abre camino en un lugar geográfico y en un momento histórico en los que nadie, por entonces pensaba en ello. Es la creadora de su propia Pedagogía basada en el método directo, práctico e integral, interpersonal y grupal.
Tiene metas claras, concretas y precisas; su preocupación constante no fue elaborar metas teóricas sino prácticas, caracterizadas por una acción directa, personal, interpersonal, individualizada, oportuna, persistente y maternal. Siempre ecuánime y serena, amable y accesible, firme y segura, respetuosa, con gran capacidad de comunión, diálogo y sencillez.

Sus dotes humanos se destacan porque en su juventud como cualquier joven vivió la algarabía, la ilusión, el enamoramiento propio de una muchacha, pero al mismo tiempo no sucumbió en el desenfreno ni la pasión. Vivió el amor y la castidad, el sentimiento puro de amor no se confunde con la simple explotación de la sexualidad a la que hoy nos vemos enfrentadas por culpa de los medios de comunicación, que en lugar de orientar crean falsos modelos de vida y relación de pareja.
El Instituto Mariana de Jesús, fundado por Mercedes es de espiritualidad misionera. Mercedes Molina destaca su modo de hacer misión, caracterizado por la inculturación: ” Tres años habían transcurrido ejerciendo el oficio de tierna madre, sirviéndoles en sus enfermedades, llena de caridad y dulzura con todas.” se dice mientras trabajaba en el asilo de huérfanos. Mercedes vive su fe desde una dimensión totalmente misionera, sirve al ser humano en su realidad concreta, atendiéndoles en sus enfermedades por ejemplo; su vocación cristiana tiene sangre misionera y la vive con todo su ser de mujer; la ternura y la dulzura se vierten en las personas más vulnerables, más necesitadas, más desprotegidas, de las que se constituye en su madre, haciéndoles experimentar el amor personal a cada una. En 1870 viaja al oriente con el propósito de evangelizar a los jíbaros

Asi transcurre la vida de Mercedes de Jesus entre ilusión juvenil y entrega total a Dios, entre una profunda experiencia de orfandad temprana que se ve reflejada en sus obras y votos de virginidad perpetua tomando el camino del sacrificio, la bondad, la oración y la meditación. Y asi continuó llevando una vida ejemplar, de amor al prójimo y de sacrificio hasta el heroísmo, y debido al ayuno y la penitencia, su cuerpo se fue debilitando poco a poco hasta que la muerte la sorprendió, en olor a santidad, el 12 de junio de 1883.

El 8 de febrero de 1946, Su Santidad el Papa Pío XII decretó la introducción de la causa de su beatificación, y el 27 de noviembre de 1981, el Papa Juan Pablo II expidió el Decreto sobre las Virtudes Heroicas y le dio el título de Venerable. Cuatro años más tarde, el 1 de febrero de 1985, “La Rosa del Guayas” fue beatificada durante la visita pastoral que el Santo Padre realizó a la ciudad de Guayaquil.
Sus restos descansan en la ciudad de Riobamba, en la misma casa donde fundó la Congregación de las Marianitas.
Seamos misericordiosas, allá donde haya dolor humano!
El Instituto Mariana de Jesús, fundado por Mercedes
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala
Las Marianitas, Ecuador
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala
Beata Mercedes de Jesús Molina y Ayala